Flaccidez
La
flaccidez
es una de las situaciones de más complicado abordaje que se nos
presentan en estética.
Debemos distinguir 2 tipos de flaccidez: la tegumentaria o de piel y la
muscular.
En la
flaccidez de piel, esta va perdiendo su
elasticidad y da la impresión que los tejidos cuelgan.
En la
flaccidez muscular
existe hipotonía lo cual es muy común en personas con escasa o
nula actividad física.
Estos 2 tipos son situaciones muy distintas, pero que frecuentemente se
confunden, llevando a diagnósticos incorrectos y lamentablemente a
tratamientos sin éxito muy frustrantes.
Causas de la flaccidez:
-
Genéticas
-
Secundaria a un adelgazamiento rápido
que no da tiempo a la piel a adecuarse a la nueva situación ( es lo que
sucede en embarazos)
-
Técnicas para celulitis o adiposidades localizadas incorrectamente indicadas
para determinados casos ( terapias endermológicas).
Los tratamientos no invasivos que han demostrado ser efectivos son: la
electroestimulación y la mesoterapia.
Es importante explicar que la mejoría dependerá del tipo (piel o
músculo) y grado de flaccidez que posee, de identificar los factores que
la perjudican y de la constancia con los tratamientos indicados.
|