Varices
Las
várices
son dilataciones permanentes de una vena. Se presentan como venas
antiestéticas, gruesas y abultadas sobre la piel.
La sangre arterial lleva oxígeno y sustancias nutritivas a los tejidos.
La sangre venosa retorna al corazón, una vez que ha recogido los
desechos celulares. Este retorno se vale de mecanismos que venzan la fuerza de
gravedad. Cuando estos fallan, la sangre se estanca en las venas, sus paredes
se dilatan y aparecen las molestias que caracterizan a las várices:
dolor, quemazón, pesadez, cansancio y por último, úlcera.
Factores de riesgo para padecerlas
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Sexo femenino
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Embarazo
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Antecedentes familiares
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Climas cálidos
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Antecedentes de trombosis venosa profunda
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Actividades que obligan a permanecer de pie durante largos períodos
¿Existe un tratamiento conservador o preventivo?
Tanto en el Síndrome de piernas cansadas,
Insuficiencia venosa o
várices
se presenta un edema (o hinchazón) blando de origen venoso que suele
responder bastante bien al uso de las medias de compresión y a la
posición elevada de las piernas durante la noche. La práctica del
drenaje linfático o el uso de presoterapia secuencial son medidas de
gran utilidad en la prevención
Si este edema no se resuelve, con el paso del tiempo, los vasos
linfáticos sobrecargados por suplir al sistema venoso insuficiente,
empiezan a mostrar signos de deterioro con lo que se agrava el edema y la
nutrición de los tejidos (úlceras). Llegado a este punto la
aplicación del Drenaje
Linfático Manual es muy importante junto a las medidas antes
indicadas.
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